Del civismo a la violencia

Ya se puede decir que han acabado las fiestas patronales de Aguatón. Aún queda la jornada de hoy domingo, un día bastante más descafeinado que el resto. Hace casi un año comencé una obra que, por desgracia, todavía no ha finalizado y, peor aún, está paralizada. Como no hay actividad y no hay previsión de continuidad, el solar se cercó de forma provisional para evitar accidentes y proteger los pocos materiales que quedan. Esta noche, al volver del baile a casa, he visto que la valla está en el suelo, un suceso que, no tengo duda, no ha sido fortuito. Entre la una y las cinco de la madrugada alguien ha decidido tirarla a saber por qué razón. Con la oscuridad no he podido comprobar si hay desperfectos, pero me temo que alguien haya decidido entretenerse destrozando parte de los elementos de obra que se encuentran dentro de mi propiedad, debidamente cerrada para impedir el paso. Solo espero que nadie se haya lastimado por adentrarse en un lugar poco seguro. No parecía haber nadie dentro. SEGUIR LEYENDO