Archivos de la categoría Autobombo

La muerte en WhatsApp

En enero de este año decidí prescindir de WhatsApp en el móvil. Reconozco que esa aplicación de mensajería es muy útil, pero los usuarios la hemos convertido en un engendro: desde grupos disparatados de los que no puedes salir por el qué dirán a contactos que te recriminan que no contestas de forma inmediata, pasando por el control social sobre si has leído un mensaje o has estado conectado a tal o cual hora y no has dicho nada, WhatsApp estaba transformando mi vida y no para bien. Desde entonces me comunico a través de llamadas o mediante esa reliquia que son los SMS. ¡Y tan feliz, oiga! SEGUIR LEYENDO

Vida real o vida virtual (I)

Uno de los escasos seguidores de este blog se puso en contacto conmigo el fin de semana pasado para echarme en cara que no había publicado nada desde febrero. Tiene toda la razón. Pero he tenido que elegir y establecer prioridades. Uno de mis jefes en uno de mis múltiples empleos me decía que no marcaba prioridades, que no sabía distinguir entre lo importante y lo urgente. Esa frase ha rondado durante años en mi cabeza y al final le he acabado dando un sentido.

La urgencia es sólo el interés de un tercero para que deseches la opinión propia sobre qué es importante y qué es intrascendente. Así que ya no me sulfuro cuando alguien me espeta que un asunto es urgente y yo considero que es un tema menor. Se me revuelve el estómago, pero ya no pierdo el sueño porque me pidan un recado con urgencia. Como todos los encargos siempre son urgentes en el trabajo, hay que acabarlos aunque sea echando horas extra; por supuesto, sin remunerar. Y si el trabajo está lleno de urgencias, pasa a ser lo único importante en la vida. A estas alturas, con el poso de decenas de experiencias y formando parte de la lista de parados de larga duración, ya sólo divido entre tareas importantes y asuntos intrascendentes. He eliminado el lastre de lo urgente y ya sólo me interesan los temas importantes. Y entre la colección de asuntos importantes que me ocupan ahora, toca priorizar. SEGUIR LEYENDO